5 curiosidades del parque de El Retiro que no conocías

El parque de El Retiro es uno de los emblemas de la ciudad de Madrid, y uno de los lugares preferidos de los madrileños para pasar las mañanas soleadas de los fines de semana.

Aunque no es el más grande, El Retiro es el pulmón verde del centro de la ciudad, y el más visitado por los turistas.

parque de El Retiro

El parque de El Retiro es el lugar ideal para dar un paseo, montar en bici o patinar. Además, a finales de mayo y principios de junio es el escenario de la Feria del Libro.

En el parque de El Retiro también se pueden ver exposiciones, montar en las barcas del estanque, tomar unas cervezas o ver funciones de títeres que encantarán a los más pequeños.

5 curiosidades del parque de El Retiro: ¿de dónde viene su nombre?

Sin duda el parque más famoso de Madrid tienen un nombre muy curioso. El Retiro se llama así porque el lugar que ocupa hoy el parque albergaba antes un Cuarto Real, al lado de la iglesia de los Jerónimos.

Los reyes utilizaban esa dependencia para alejarse del mundanal ruido. De allí que se terminara conociendo como su lugar de retiro.

Durante el reinado de Felipe IV terminarían construyéndose los palacios y jardines que se llamaron Real Sitio del Buen Retiro y que acabaron convirtiéndose en el parque que conocemos hoy.

Lugar de diversión de la flor y nata del espectáculo

parque de el retiro

Hace poco reabrió sus puertas el Florida Park, reconvertido en restaurante, bar de copas y discoteca de moda. La emblemática sala de fiestas, situada dentro del parque de El Retiro, había cerrado sus puertas en 2013.

Pero durante décadas fue el lugar de diversión de lo más destacado del mundo del espectáculo. En su origen fue llamada la “Casa del Contrabandista” y albergaba pequeños autómatas que servían de entretenimiento al rey. Después fue reconvertida en balneario, y finalmente, en una sala de fiestas en 1925.

En su interior se instaló en primer teléfono público de España. Los años dorados del Florida Park fueron las décadas de 1950, 60 y sobre todo los 70. Por allí pasaron Ava Gardner, Rita Hayworth, Humphrey Bogart y muchas otras estrellas de Hollywood.

Y allí Lola Flores, ni corta ni perezosa, paró una actuación una noche porque “perdón, se me ha caído un pendiente de oro que no se puede perder. Ustedes me lo vais a devolver porque mi trabajito me costó”.

Una estatua consagrada a Lucifer

parque de el retiro

Paseando por el parque de El Retiro te toparás con varias esculturas y palacios de considerable valor artístico. Una de las fuentes más famosas es la del Ángel Caído, una obra de Ricardo Bellver de 1874.

La escultura, es estilo clasicista, nos muestra a Lucifer justo en el momento en que por su soberbia cae del cielo a los infiernos, donde se convertirá en Satanás.

Mucha gente cree que esta escultura de El Retiro es la única en el mundo dedicada a Lucifer, pero no es cierto. Hay otra, por ejemplo, en el monumento al Traforo del Frejus, en Turín.

El curioso origen de la Casa de Vacas

parque de el retiro

Uno de los edificios más populares de El Retiro es la Casa de Vacas. Hoy es un centro cultural gestionado por el Ayuntamiento, en el que se puede disfrutar de diferentes actividades.

Pero en sus orígenes se trataba de algo bien diferente, ya que cuando se construyó en 1874 era en realidad una vaquería, donde se ordeñaban vacas y se dispensaba su leche. Los clientes podían disfrutar de un vaso de leche fresca allí mismo, porque incluso había bancos para que la gente se sentara.

El árbol más viejo de Madrid se encuentra aquí

parque de el retiro

Si queréis ver un árbol de 386 años en Madrid lo tenéis muy fácil. En el Parterre de El Retiro, muy cerca de la Puerta de Felipe IV, se encuentra el árbol más antiguo de la ciudad.

Es un ahuehete o ciprés mexicano, el único que hay en El Retiro de su especie y que mandó plantar el Conde Duque de Olivares cuando se inauguró el parque.

Se dice que durante la Guerra de la Independencia, los franceses hicieron del parque de El Retiro su cuartel general. Talaron casi todos los árboles. Pero no el ahuehuete.

Sus grandes ramas sirvieron para que el ejército de Napoleón colocara entre ellas un cañón, gracias a lo cual podemos seguir disfrutando del ahuehuete hoy.

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