La curiosa razón del regreso de las ovejas a la Casa de Campo

Desde esta semana, los madrileños podremos volver a ver ovejas en la Casa de Campo. Se trata de un rebaño de 600 ovejas pertenecientes a una raza en peligro de extinción, la Rubia del Molar.

Se trata de una raza autóctona de Madrid, en concreto del pueblo de El Molar, cuyos ejemplares tienen los mechones de lana largos y rubios.

ovejas en la casa de campo

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido recuperar la tradición del pastoreo en uno de los pulmones verdes de la ciudad.

Así, las ovejas estarán durante el día siempre acompañadas de un pastor. Y de noche se las guardará en rediles.

El Ayuntamiento ha adjudicado el contrato, de dos años de duración, a una cooperativa, Los Apisquillos. Dicha cooperativa será la encargada de llevar las ovejas a la Casa de Campo entre los meses de octubre y junio, ya que en verano hace demasiado calor y los pastos se secan.

La razón que explica la presencia de las ovejas en la Casa de Campo

ovejas en la casa de campo

El Ayuntamiento de Madrid no solo se ha propuesto recuperar el pastoreo en la ciudad. Hay algunas razones muy curiosas y prácticas para devolver a las ovejas a la Casa de Campo.

Se trata, según explican desde el consistorio, en uno de los más efectivos medios de prevención de incendios. Para prevenirlos, los pastos deben ser desbrozados. Y en lugar de hacerlo con máquinas, las ovejas lo harán de forma natural. “No consumen energía y no erosionan ni contaminan el suelo“, señalan desde el ayuntamiento.

ovejas en la casa de campo

No es la primera vez que se utiliza el pastoreo para proteger los campos de los incendios. De hecho, a propia Unión Europea recomienda el uso de los ovinos para ello, ya que una oveja adulta es capaz de comer al día unos 3 kilos de hierba seca, limpiando el entorno natural de forma ecológica.

La medida ya se lleva a cabo en otros lugares de la geografía española y en países como Francia o Italia.

Además, desde el Ayuntamiento señalan que el rebaño de ovejas contribuirá a regenerar el suelo de la Casa de Campo y a dispersar semillas de otras especies vegetales, fomentando la biodiversidad del entorno.

Por último, es una forma de dar utilidad y garantizar así la supervivencia de una especie en peligro de extinción por su escaso uso en la industria cárnica. Y además, el rebaño acercará el mundo rural a los habitantes de Madrid, convirtiéndose también en un valioso recurso cultural y educativo.

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